Salta se apoya en la Nación para reestructurar su deuda externa

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Arman un frente entre siete provincias para la negociación con los respectivos acreedores. La Provincia buscar postergar los vencimientos del crédito del Plan del Bicentenario.

En los pasillos del Ministerio de Economía de la Provincia existe cierta tranquilidad, hasta ahora, con respecto a cómo se está manejando la renegociación de la deuda de 350 millones de dólares que mantiene el Estado salteño por el Plan del Bicentenario. Eso no significa que haya un camino allanado para lograr nuevas pautas de pago del crédito internacional, obtenido en 2016, de lo que depende gran parte del futuro de la actual administración. De hecho, hace seis meses que inició el proceso de reestructuración y no hay a la vista ningún avance.

El ministro de Economía local, Roberto Dib Ashur, participó ayer de una reunión en el Palacio de Hacienda de la Nación, en Capital Federal, junto a sus pares de otras seis provincias que también tienen abiertos sus procesos de canje de deuda en moneda extranjera y funcionarios nacionales del área económica. Además de Salta, se encuentran en negociación Entre Ríos, La Rioja, Chaco, Jujuy, Tierra del Fuego y Buenos Aires. La intención del Gobierno nacional es armar un frente común para que las provincias tengan mayor respaldo a la hora de negociar con sus acreedores.

Córdoba también integraba el grupo de distritos sin resolver sus deudas, pero el lunes pasado logró reestructurarla, lo que causó cierto resquemor en el Gobierno central, según confiaron fuentes oficiales a este diario, porque se separó de la estrategia que pretende Nación. De todas maneras, un funcionario de la jurisdicción mediterránea asistió ayer al encuentro.

La calma que se percibe en el Grand Bourg está atada a las expectativas que se tiene sobre lo que concederían los tenedores del bono internacional salteño. Se piensa que no habrá una merma en el capital del crédito ni una baja significativa en los intereses que se deben pagar, que son del 9,125% anual (una tasa casi inmejorable en el mundo para los especuladores financieros). Lo que estaría en juego en la negociación, entonces, es una extensión en los plazos de pago del préstamo, lo que, de acuerdo a experiencias de otros convenios, no suele representar un gran escollo para llegar a un acuerdo.

Bajo las condiciones actuales, Salta debe empezar a pagar el capital (US$ 350 millones) del bono del Bicentenario, más los intereses, a partir del año próximo. Las obligaciones en 2022 suman US$ 154 millones; en 2023, US$ 138 millones y finalizarían en 2024 con US$ 127 millones.

«Nuestra expectativa es tener una deuda que sea susceptible de ser pagada por la Provincia, una propuesta que se pueda atender con los recursos provinciales», dijo Dib Ashur a El Tribuno al terminar la reunión en Buenos Aires.

El 7 de julio de 2022, la Provincia debería desembolsar US$ 154 millones. Ese monto, coinciden los expertos consultados, sería imposible de pagar aún con la economía local en su mejor momento.

Hasta este año, Salta debe hacer frente solo a los intereses de su deuda por el Plan Bicentenario. El jueves pasado vencía uno de esos cupones, de US$ 16 millones, pero el ministro de Economía tomó la opción que presenta el crédito de diferir ese pago por un mes, para el 7 de febrero próximo.

Lo mismo ocurrió con el anterior vencimiento semestral de julio del año pasado, que se prorrogó su cancelación para agosto. En medio de esos meses, la Legislatura provincial autorizó al Ejecutivo a iniciar el proceso de renegociación de la deuda adquirida hace más de cuatro años con el fin de llevar adelante obras públicas, de las cuales muy pocas se concretaron y muchas ni siquiera se proyectaron, a pesar de la obligación legal que existe de invertir los empréstitos que encara el Ejecutivo únicamente en infraestructura.

«Tenemos ánimos de llegar a un acuerdo, ya hicimos dos propuestas y tuvimos las contrapropuestas de los acreedores y estamos en ese proceso, que lleva tiempo», explicó el funcionario provincial.

Reclamo en la Legislatura

Una de las condiciones que la Legislatura provincial dispuso para aprobar la renegociación del préstamo del Bicentenario fue la creación de una comisión bicameral de seguimiento de ese proceso. La única vez que esa comisión se reunió fue a mediados de octubre, cuando el ministro de Economía, Roberto Dib Ashur, brindó un estado de situación sobre la deuda salteña.

Según explicó a este diario el diputado Carlos Zapata, en noviembre estaba prevista otra reunión, pero no se concretó, al igual que en diciembre.

“Hay reticencia del Gobierno de mantener informada a la comisión creada por ley, no hay comunicaciones oficiales que permitan concluir que se va por buen camino, porque ni siquiera hay indicios”, dijo Zapata, miembro de la comisión bicameral. Advirtió, además, que renunciará a la comisión si es que el Ejecutivo no brinda informes.

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