Pautas saludables para el tiempo de aislamiento

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El contexto social devenido a raíz de la pandemia de coronavirus, implica para algunas personas sensaciones que pueden afectar su salud emocional. Además del cuidado físico, importa preservar la salud mental.

La situación epidemiológica por la pandemia de coronavirus tiende a complejizarse por la aparición de nuevos casos en el país y, con ello, se acrecienta la preocupación de las personas, generando, en algunas, sensación de incertidumbre y angustia.

En ese contexto, además del cuidado físico, importa la preservación de la salud mental de la comunidad.

Ante el aislamiento obligatorio, las respuestas emocionales pueden ser de miedo intenso, ansiedad, angustia, irritabilidad, enojo, dificultad de concentración y alteraciones del sueño.

Algunas personas pueden sentirse abrumadas, estresadas, ansiosas o molestas. Estas reacciones son predecibles ante cambios obligados en la rutina social.

Los especialistas en salud mental plantean que las personas no tienen que tener miedo de reconocer y expresar los sentimientos que le genera estar obligadas a permanecer en su casa.

Expertos del Ministerio de Salud de la Nación sugieren algunas pautas a seguir por la comunidad en el contexto de aislamiento social.

Se presenta como saludable, tomar la situación como una oportunidad para descubrir y potenciar sentimientos de solidaridad y empatía con los demás. Ocuparse de otros, sean familiares, amigos, vecinos, conteniéndolos, puede ser de ayuda propia. Si no hay proximidad física, el acompañamiento puede ser a la distancia, por diversos medios disponibles en la actualidad.

Es importante que los niños puedan expresar sus sentimientos. Los mayores deben favorecer la escucha y proponer actividades y juegos para sobrellevar el periodo de aislamiento de la mejor manera posible.

No se debe descuidar a los adultos mayores de la familia. Se recomienda mantener frecuente contacto telefónico con ellos, escucharlos, interesarse en su salud física y emocional, tranquilizarlos y ayudarlos a comprender, de forma clara y sencilla, la información que reciben. Esta forma de acompañamiento es fundamental para el bienestar de los mayores.

El humor y la conexión social virtual aportan a mitigar el estrés y aliviar la angustia. El contacto telefónico o por otros medios tecnológicos con familiares y amigos ayuda a serenar la tensión, siempre que se compartan mensajes positivos y optimistas.

Una parte importante del bienestar y el buen ánimo es la realización de ejercicios físicos o actividades que se puedan realizar en la casa, como juegos o baile.

Por último, se recomienda evitar el consumo excesivo de noticias, para no sentirse abrumados por el gran flujo de información, que puede intensificar los sentimientos de preocupación y angustia.

Es importante informarse sobre medidas de cuidado y la situación del momento, estableciendo una rutina de una o dos veces al día para tomar contacto con la información a través de medios confiables, evitando dar crédito a todo lo que llega de fuentes no seguras.

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