Martín Paz pasó por «SE VA LA PRIMERA»

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La génesis de Martín Paz es inconfundible, viene de una familia de una fuerte tradición folklórica. Autor y compositor como sus padres (Silvia Balliardini y Onofre Paz) y con una voz dulce y clara. No hay dudas, es claramente un “mansero”.-

Por más de una década integró Los Manseros Santiagueños y «changuito de chacarera»  es su segundo disco.

El mismo trabajo (editado por el sello fogón) cuenta con invitados como Sergio Galleguillo, Roberto Carabajal, Lucio Rojas, Manolo Herrera y Las Sachas Guitarras Atamisqueñas y Violeros del folklore.

Martín Paz celebra la música popular con sus nuevas canciones y ese sonido al que se funde y se aferra como parte misma de su esencia. “La gente está necesitada de música de raíz.

Está bárbaro lo de otros cantores más pop. Son artistas que admiro profundamente, pero me doy cuenta de que la gente quiere lo de raíz” dijo en una nota reciente.-

MÁS ACERCA DE MARTÍN PAZ:

Comenzó su carrera profesional a los 14 años como bombisto de Hugo Torres con el que grabó un álbum.

A los 17 formó el grupo Renacer Santiagueño y más tarde integró Los Descendientes, junto a Paola Bernal, Motta Luna, José Rajal, Alejandro Tula, Pablo Chandia y Diego Córdoba.

Graba varios cd discos solistas, dos antes de integrar el conjunto Los Manseros (2000 y 2004) y dos recientes.

Su trabajo como autor trasciende prolíficamente logrando que artistas como Mercedes Sosa, Peteco Carabajal, Chaqueño Palavecino, Los Nocheros, Los Huayra y muchos más grabaran sus canciones.

Durante una década integró Los Manseros Santiagueños, fundado por su padre Onofre Paz. Durante las últimas temporadas se ha presentado con éxito su trabajo solista en en los Festivales de Jesús María, La Chaya, Cosquin, entre más de 50 de la cartelera veraniega del NOA recibiendo los premios Consagración 2019 en los Festivales de “La Salamanca” (Santiago del Estero) y Consagración de público en Baradero 2019 .

Dice Martin Paz de “Changuito de chacareras»:

“La nostalgia de una melodía me lleva directamente a los recuerdos de nuestra infancia, al trompo, a hacer volar un cometa; esas cosas sencillas que nos hacia la infancia feliz.Fue inevitable la comparación con los juegos de hoy de nuestros hijos, el celular, la computadora; donde a veces vemos que pasan horas enredados en una pantalla perdiendo contacto con la realidad, con la tierra y hasta con la misma inocencia. En este trabajo conmemoró nuestra propia infancia de viejos cantores, guitarras, bombo y algún violín”.

Podes escuchar la entrevista completa en el siguiente link:

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