Las obras sociales no consiguen camas en las clínicas privadas

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Desde los gremios señalaron que se complica si el paciente necesita oxígeno o internación.Sindicatos realizan internaciones en domicilios para no abandonar a los afiliados.

En la actualidad, a todo empleado en blanco se le descuenta un 3% de su salario bruto que es destinado al sistema de obras sociales. Además, los empleadores, dentro del total de las contribuciones patronales, aportan el equivalente al 6% del salario bruto de sus empleados para el mismo destino. Con una particularidad, el ingreso de las obras sociales aumenta automáticamente al subir los sueldos.

Durante estas últimas semanas, se generó una polémica con la atención es las clínicas y sanatorios privados que no querían atender a pacientes con síntomas de la COVID-19, lo que generó una saturación en el sistema público de salud que no estaba preparado para la creciente demanda que se originó por el aumento de los casos de coronavirus.

Es más, esta semana tuvo que intervenir la Justicia salteña, ante la acción de amparo presentada por el Gobierno salteño a través de la Fiscalía de Estado, que ordenó a las clínicas privadas que mientras dure la emergencia sanitaria deberán abstenerse de derivar automáticamente a hospitales públicos las consultas de afiliados a obras sociales con sintomatologías compatibles con COVID-19.

La situación en UTA

Miguel Barrera, Secretario General Unión Tranviarios Automotor (UTA), expresó que los afiliados a la obra social de los choferes tiene inconvenientes cuando el paciente necesita oxígeno o internación en terapia intensiva. «Les están negando la atención en los hospitales», afirmó el representante gremial.

Barrera comentó que la respuesta que reciben los beneficiarios es que «no hay disponibilidad de salas con oxígeno o terapia con respirador». El titular de UTA comentó que tuvieron el caso de un chofer del corredor 8 que precisaba internación, ante la negativa el doctor de la obra social de los choferes tuvo que medicarlo y dejarlo asilado en su casa.

«La aplicación Salta Covid tampoco está funcionando al 100% porque los afiliados llaman y no les dan una respuesta. Muchos de ellos me llaman a mí para que le den una respuesta, para ver quién los va a atender. A esto lo había denunciado el 27 de agosto cuando tuvimos que internar a Omar Bautista y no se conseguían camas en ninguna clínica, muchos dijeron que no», expresó el secretario de UTA.

Miguel Barrera comentó que hay muchos choferes de las distintas empresas de colectivos que están contagiados, pero aclaró que hasta el momento con la obra social de UTA están internados solamente tres personas. «Todos los compañeros tienen miedo porque no saben dónde van a encontrar la enfermedad, saben que se pueden contagiar en cualquier parte, pero tratamos de que el miedo no nos venza para seguir prestando el servicio», expresó Miguel Barrera.

Empleados de comercio

César Guerrero, titular del Sindicato de los Empleados de Comercio, expresó que la situación de los afiliados a la obra social es más desesperante porque «lamentablemente» la clínica con la que tiene convenio la obra social no quiere recibir pacientes con COVID, es por eso que decidieron cuando hay un cuadro intensivo de internación hacer «internaciones domiciliarias» a cargo de la obra social.

«Desde la obra social les damos absolutamente toda la cobertura además de la atención por teleconsultas. Tenemos médicos clínicos que atienden llamados telefónicos de los afiliados que dicen tener algunos síntomas compatibles de coronavirus. De ahí el criterio del profesional de hacer los pedidos que corresponda donde todo está cubierto por la obra social», expresó el referente gremial y agregó que de los PCR que se autorizaron, los beneficiarios no tuvieron que pagar nada y los test fueron realizados en sus domicilios.

«La clínica que tiene convenio con Osecac no quiere recibir pacientes con patologías respiratorias, entonces optamos por hacer internaciones domiciliarias siempre y cuando se pueda sostener al paciente», afirmó César Guerrero.

Y agregó: «Nosotros tomamos la determinación de no andar mendigando una cama al sector privado, no queremos eso, no nos podemos permitir no darles cobertura a nuestros afiliados. El paciente tiene que deambular entre el servicio publico y privado buscamos evitar eso».

Aclaró que en el sector, muchos empleados sufrieron contagios, pero aclaró que la edad media es de 35 años y que no tienen enfermedades preexistentes por lo que desarrollaron síntomas leves y muy pocos hicieron neumonías bilaterales.

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