LA TARDE DE LA YERBA MATE, EN «SE VA LA PRIMERA»

0
47

Gastón Oscar Fenocchio y Rubén Luis “Rulo” Grabovieski de «Los 4 Ases» estuvieron en el aire de FM LA 20 con música e historias sobre el Museo Histórico de la Yerba Mate Amanda “Juan Szychowski”

 

Desde Apóstoles, provincia de Misiones Gastón Oscar Fenocchio: trabaja en el Museo Histórico que lleva el nombre de su fundador, “Juan Szychowski”.

Rubén Luis “Rulo” Grabovieski de Los 4 Ases

Rulo compuso “Don Pancho” (podría ser una polka rural, polka ucraniana, tarantela en Italia, un corrido en México) para Francisco Szychowski, hijo de don “Juan Szychowski”. Rulo toca el acordeón a piano y es descendiente directo de ucranianos, y le canta a un polaco como Don Pancho Szychowski, heredero del emporio Amanda. Pancho tiene 93 años, y se está recuperando del covid-19. Los 4 Ases es un grupo histórico de Apóstoles, Misiones. Tiene temas como: Apóstoles, ciudad de las flores. A Curuzu Cuatia Danza de los 4 Ases Mucho corazón

Museo Histórico de la Yerba Mate Amanda “Juan Szychowski”

(Apóstoles, provincia de Misiones) El museo se fundó en el mes Agosto de 1997. El 17 de febrero de 1999, por Resolución N 021/99 de la Secretaria de Turismo de la Provincia de Misiones, ha sido declarado Interés Turístico Provincial.

Todo fue realizado en el ámbito donde se desarrolló la vida y obra de este hombre, poseedor de una personalidad visionaria y laboriosa. Allí, el visitante podrá sentirse transportado por la magia del tiempo, apreciando su obra en estado natural, cuidadosamente conservado en su aspecto histórico y ecológico.

Ver web: https://yerbamanda.com.ar/nosotros/museo-historico/

Historia:

Cuando Juan Szychowski llegó a la Argentina, en 1900, todo era desconocido. Había sido un largo viaje desde Polonia, que lo llevó, junto a sus padres y hermanos, a radicarse en la calurosa y remota provincia de Misiones.

Allí, descubrió la hoja verde que conduciría a ese inmigrante autodidacta a convertirse en el fundador de una empresa que, este año, cumple un siglo. Todo, gracias a un torno y unas hectáreas de tierra colorada que vieron nacer a La Cachuera, tal cual se bautizó a la razón social.

En la localidad misionera de Apóstoles, todavía, se mantienen en pie los yerbales que plantó el fundador.

Alrededor, su familia montó una industria que emplea a 370 personas de forma permanente, suma 160 en época de cosecha y acumula 1000 hectáreas de yerba mate distribuidas entre la zona Noreste de Corrientes y el Centro y Norte de Misiones. Si bien se trata de un producto milenario, que consumían los guaraníes antes de la llegada de los españoles, la familia Szychowski fue pionera en su comercialización.

Hoy, la infusión, que, para los nativos, era objeto de culto y ritual, llega al 98 por ciento de los hogares argentinos, según Kantar Worldpanel, y se convirtió en una de las cinco categorías con más consumidores.

El año pasado, La Cachuera produjo 20,15 millones de kilogramos de yerba mate para el mercado interno, frente a una producción nacional que registró 252.140,154 millones, según el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).

En el directorio, tres de los cinco integrantes son de la familia: a la presidente, se suman dos primos, Marcelo y Amanda Szychowski. El vicepresidente es Ricardo Lliej, quien, además, es gerente Financiero.

El quinto director es Jorge Chamorro (contador). Juan y su esposa, Bronislada Kruchowski, tuvieron ocho hijos.

A la fecha, están trabajando sus bisnietos. Con oficinas en Apóstoles, Posadas y Buenos Aires, la empresa tiene cinco secaderos y capacidad de producción de 2,7 millones de kilos mensuales.

El proceso es largo: de cada 100 kilos de hoja verde –la que se obtiene luego de la cosecha–, se consiguen 35 de yerba canchada (el bien intermedio, que se obtiene antes de llegar al producto listo para consumir).

Esta última debe estacionarse un mínimo de 10 meses, proceso para el cual la compañía desarrolló lo que llama “depósitos inteligentes”, que mantienen constantes temperatura y humedad, con capacidad para 34 millones de kilos.

El frente sirio

Antes de que la guerra estallara, Szychowski viajó a Siria para conocer personalmente a esas personas que, del otro lado del mundo, se habían convertido en su principal mercado. Reconoció una costumbre: una ronda en la que cada comensal tenía un pequeño mate con bombilla y compartían el agua caliente. Inmigrantes que se habían instalado en la Argentina supieron adoptar el hábito y, al regresar a su país, la trasladaron.

Como resultado, en 2016, La Cachuera envió al exterior 9,79 millones de kilos. El 85 por ciento, a Siria. El resto se repartió entre otros mercados de Oriente Medio, como Líbano y Emiratos Árabes.

Pero, también, a Europa –especialmente, España–, los Estados Unidos, Canadá, Australia y Chile. El año pasado, la Argentina exportó 27.141 toneladas de yerba, según el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral). Siria compró el 69 por ciento, seguida por Chile (13) y el Líbano (4).

Pero, en contexto de conflicto bélico interno, las exportaciones a Siria retrocedieron 34 por ciento, según el Ieral. Sin embargo, Szychowski asegura que, para su empresa, la demanda no cayó y ese país asiático sigue siendo su destino más importante. Incluso, comenta que quienes migran de Siria a Europa hacen que aumenten los pedidos de mercados como Alemania.

La búsqueda no se detiene. Desde Amanda, ven con buenos ojos a la India, donde se iniciaron estudios para llegar con mate cocido.

“Es un país con potencial. Si ingresamos, seguramente, será como infusión en saquito. En los primeros testeos, no gustó el sabor. Pero puede llegar a consumirse, más que nada, por sus propiedades y mezclado con sabores de ellos, como el cardamomo y el jengibre”, se esperanza Szychowski.

Ver: https://www.apertura.com/negocios/La-empresa-yerbatera-fundada-por-un-inmigrante-polaco-que-factura-mas-de–1000-millones-20171130-0001.html

Podes escuchar la entrevista en el siguiente link:

 

Dejanos tu comentario