En Salta hay 23 pacientes con lepra en tratamiento, ninguno severo

0
17

Es una enfermedad infecciosa no hereditaria, de bajo porcentaje de contagio, que se puede curar y tratar. El último domingo de enero se celebra el Día Mundial contra la Lepra.

En Salta hoy hay 23 pacientes con lepra en tratamiento, ninguno catalogado como caso severo. El año pasado se notificaron tres casos nuevos y el reingreso de dos al programa EDIS (enfermedades dermatológicas de interés sanitario) del Ministerio de Salud Pública, de acuerdo a datos oficiales.

La lepra es una enfermedad milenaria y aún está presente en países de Asia, América Latina y África. En la Argentina, se considera que la patología ha sido eliminada, lo que implica que hay menos de un enfermo por cada 10 mil habitantes. Anualmente en el país se reportan alrededor de 400 casos, según la Sociedad Argentina de Dermatología.

Desde 1954, el último domingo de enero se celebra el Día Mundial contra la Lepra. Se trata de una enfermedad infecciosa no hereditaria, de bajo porcentaje de contagio, curable con tratamiento combinado, ambulatorio y gratuito. Si es diagnosticada tempranamente y tratada de forma correcta la lepra no deja secuelas. Se la conoce también como enfermedad de Hansen, debido a que fue el médico noruego Gerhard Hansen quien, en 1874, descubrió la bacteria que la produce, poniendo fin a la creencia de que era producto de una maldición. Su evolución es lenta y afecta a la piel, nervios periféricos y en ocasiones a las mucosas de las vías respiratorias superiores y ojos.

Entre lo signos y síntomas están las manchas claras en la piel, con disminución o pérdida de la sensibilidad, del vello o de la transpiración; nódulos; engrosamiento de la piel y/o nervios periféricos, con dolor espontáneo o a la compresión. También provoca trastorno de la sensibilidad, desde un leve adormecimiento a una falta total de sensibilidad o sensación de anestesia. Lesiones que no sanan después de algunas semanas o meses.

Por falta de cuidado o tratamiento oportuno, las heridas pueden infectarse, ocasionando un daño que con el tiempo producen deformidades y discapacidades que hacen visible la enfermedad. Advierten que se puede presentar una obstrucción nasal persistente, con o sin hemorragia, sin causa justificada.

Señalan que según avanza la enfermedad los síntomas se agravan. Los músculos pueden sufrir pérdida de sensibilidad y parálisis. Las glándulas que lubrican la piel no funcionan con normalidad y pueden aparecer infecciones secundarias.

En una fase avanzada, y sin tratamiento, el paciente puede sufrir entumecimiento en extremidades, debilidad muscular, piel arrugada, hinchazón, insensibilidad al dolor y a los cambios de temperatura.

Ante estos síntomas, se recomienda consultar a un profesional dermatólogo, en hospitales públicos o centros de salud que cuenten con consultorio de Dermatología. Los turnos pueden gestionarse a través de la línea telefónica gratuita 148.

Durante mucho tiempo se sostuvo el mito de que la lepra se contagiaba de manera inmediata. Esto ocasionaba que las personas que la padecían fueran estigmatizadas, relacionando la enfermedad con un castigo divino y condenándolas al aislamiento social. Lo cierto es que la lepra hoy es totalmente curable.

Prevención

En 1983 en la Argentina se promulgó la ley 22.694 que establece el tratamiento obligatorio, ambulatorio y gratuito de la lepra a cargo del Estado. Hoy el tratamiento ambulatorio se realiza con una combinación de medicamentos llamada poliquimioterapia. Puede durar entre seis meses y un año, dependiendo de la forma clínica de cada caso.
Para que la lepra se contagie de una persona enferma a una sana debe haber un contacto directo y prolongado entre ambas, lo que se calcula entre tres y cinco años.
Además, el enfermo debe tener la posibilidad de transmitir la enfermedad, condición que se conoce como “bacilífero”, y la persona sana debe ser susceptible a contraerla. Solo un 5% se contagia.

Dejanos tu comentario