En el NOA, casi la mitad de los hogares accede a internet solo por datos móviles del celular

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Solo 4 de cada 10 familias tienen una computadora que funciona en la casa. El déficit informático en la región llega al 59 por ciento.

El 46 por ciento de los hogares en el NOA accede a internet solo mediante datos móviles del celular y solo 4 de cada 10 familias tienen en sus casas una computadora que funciona.

Estos datos surgen del informe preliminar de hogares de la Evaluación Nacional del Proceso de Continuidad Pedagógica, presentado la semana pasada por el ministro de Educación de Nación, Nicolás Trotta, junto a la representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) Argentina, Luisa Brumana.

La información se obtuvo mediante encuestas telefónicas a una muestra representativa de 2.658 hogares con niñas, niños y adolescentes (NNyA) en edad de asistir a la educación obligatoria.

El informe advierte que la conectividad a internet y la calidad de la señal, así como el acceso a dispositivos tecnológicos, son fundamentales para que los chicos sigan sus trayectorias pedagógicas durante la pandemia de coronavirus.

De acuerdo con el documento, el NOA es una de las regiones con peor dotación de recursos de conectividad, ya que solo el 35 por ciento accede a internet fijo y con buena calidad de señal. Un 17 por ciento tiene internet fijo pero con problemas de señal y el 2 por ciento no tiene internet. En esta región predomina la conexión a través de celulares, con un 46 por ciento.

El déficit de equipamiento informático es muy fuerte en el NOA ya que el 59 por ciento de los hogares no tiene una computadora. Uno de cada cinco equipos que tienen las familias con niños en esta región fue provisto por el Estado.

“Un indicador alentador”

La especialista de Educación de Unicef, Cora Steinberg, explicó que, a pesar de que haya desigualdades en el acceso a las tecnologías, en el NOA se observó un alto porcentaje de continuidad escolar y un porcentaje más alto de chicos que lograron tener una intensidad pedagógica alta y media.

Advirtió que este indicador se refiere a la frecuencia en que NNyA reciben tareas de las escuelas y devoluciones de los profesores: “Una intensidad alta y media habla de que tuvieron tareas dos, tres o más veces por semana y que tuvieron devoluciones de sus docentes”.

“Ese es un escenario muy favorable y muestra que en estas provincias hay un esfuerzo enorme de los equipos institucionales por llegar a través de distintas estrategias a contactar con las familias y con los estudiantes”, evaluó la experta. Señaló que se trata de “un indicador alentador, en el marco de las grandes complejidades que estas condiciones traen para el sistema educativo”.

La situación, en Salta

Steinberg mencionó que, para garantizar la continuidad pedagógica en la provincia, el Gobierno puso a disposición un portal educativo y distintas estrategias a lo largo de la pandemia, muchas de las cuales se volcaron a espacios digitales para acompañar a los docentes, familias y estudiantes.

La especialista destacó que la Provincia se apoyó en la estrategia nacional Seguimos Educando, con la distribución de cuadernillos impresos y la difusión y repetición de programas de televisión y radio. Explicó que estas estrategias se emplearon, sobre todo, para llegar a los contextos de baja conectividad y más aislados.

“Es importante que la Provincia haya puesto rápidamente en marcha estas estrategias en articulación con la Nación porque la problemática del acceso a dispositivos y a la conectividad es importante en toda la región del NOA”, expresó la referente y consideró que el Gobierno hace “un esfuerzo enorme”.

“El trabajo de todos los docentes y de las escuelas por sostener la continuidad y lograr mejores comunicaciones y contactos es muy grande, con las dificultades y las disparidades que se observan en materia social que la provincia ya tenía”, destacó la especialista.

Hubo continuidad, pero es desigual

Steinberg destacó que a nivel nacional el 95% de los hogares con niños, niñas y adolescentes (NNyA) de 4 a 19 años que asisten a la educación obligatoria tuvo continuidad pedagógica durante todo el período de aislamiento.

La especialista advirtió que el número cambia cuando se lo mira según el acceso a tecnologías. Mientras el 97 por ciento de los chicos que provienen de hogares con acceso a computadora y a internet fijo tuvo continuidad pedagógica, solo el 93 por ciento de quienes viven en hogares sin computadora y con acceso a internet por datos móviles o sin acceso a internet pudieron sostener las actividades escolares.

Steinberg se mostró preocupada porque el 13 por ciento de los NNyA tuvieron baja o nula intensidad de las tareas durante la pandemia. Advirtió que este porcentaje asciende al 20 por ciento cuando se trata de hogares sin recursos tecnológicos.

“Hay una preocupación importante por no poder asegurar que todos tengan -y sobre todo los chicos de hogares más vulnerables- acceso a estos recursos críticos en este contexto”, manifestó.

Más datos

El 85 por ciento de los adultos valora positivamente el trabajo de las escuelas y los docentes.

Se detectó alta incidencia de los recursos del programa Seguimos Educando en los chicos más vulnerables y sin conectividad.

El 65 por ciento de los adultos manifiesta temor a que los chicos se contagien cuando vuelvan a las escuelas y cerca de un 10% quizás no regrese cuando abran las escuelas.

De cada 10 adultos, 7 están de acuerdo con las modalidad de organización que combina asistencia con escolaridad remota.

Los adolescentes muestran disposición a continuar con estrategias de uso de tecnologías y la educación a distancia y 7 de cada 10 quieren volver a la escuela.

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