Cortan la ruta en Tartagal en reclamo por el doble aislamiento

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Las comunidades enviarán un documento a la titular de INADI, Victoria Donda, denunciando la segregación, la discriminación y la falta de asistencia del Estado.

La situación de los pueblos originarios en el norte de la provincia comenzó a desatar conflictos que hoy derivaron en dos cortes de rutas, uno en Embarcación y otro (el más intenso) en la ciudad de Tartagal, a la altura del puente Cuña Muerta.

El corte de esta mañana es protagonizado por miembros del pueblo Fwolit que piden soluciones concretas a la Municipalidad local por el doble aislamiento que tienen. Uno es el olvido histórico al cual se le sumó el aislamiento de la cuarentena por el coronavirus.

El corte en Cuña Muerta es sólo la punta del iceberg de problemas estructurales fuertes que se acentuaron con la pandemia.

Las amenazas de desalojo de las comunidades del Pueblo Weenhayek Kyelhyuktaj (El Quebracho), en la ruta nacional 86, a 5 kilómetros de Tartagal se transformaron rápidamente en noticia regional. Ahora, aparentemente, la situación se calmó.

En la misma ruta, las comunidades wichi también reclamaron hace dos semanas que las fuerzas policiales no dejaban salir a recolectar los alimentos al monte por las medidas de prevención sanitarias.


Lo interesante es que ya hubo muchas quejas de los caciques por la falta de asistencia en el Hospital de Tartagal.

La falta de alimentos, de trabajo, de acceso a la salud, intentos de desalojos, discriminación, deforestación, fumigaciones con agrotóxicos, los agronegocios, la falta de agua, la falta de una educación específica, el “terricidio”, son algunos de las denuncias que le están por mandar las comunidades originarias de losdepartamentos Rivadavia, San Martín y Orán a la titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), Victoria Donda.

Mas de un centenar de comunidades originarias están comenzado a firmar el documento.
En el borrador que ya anda circulando aseguran que “el aislamiento no sólo es geográfico, sino que nos encontramos aislados y aisladas de condiciones dignas de vida. Y que las comunidades y municipios que se encuentran en zonas urbanizadas también sufren el mismo tipo de aislamiento”.


La carta está dirigida personalmente a la titular del INADI y denuncia la segregación racial, étnica, cultural, política, lingüística y sanitaria.

El documento, si bien es un borrador, ya está siendo apoyado por más de un centenar de organizaciones sociales, políticas, de derechos humanos, asociaciones profesionales y sindicales.

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