Abuela guachipeña de 90 años venció al coronavirus

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Además de remedios consumió arrope de chañar, miel, limón y vahos de eucaliptus.

Eulogia Díaz con sus 90 años superó estoicamente al coronavirus que la tuvo muy mal por 25 días. Estaba en cama en su casa de Guachipas con tos y dolores de garganta cuando le dijeron que esa enfermedad lejana había llegado a su casa y que estaba contagiada. Desde el 22 de agosto estuvo aislada y desmejorada. A base de medicamentos, y sobre todo con el esmerado cuidado de su familia, salió adelante.

Hablar con la abuela guachipeña es muy alentador. Oye bien y relata su padecer con el virus que amenazó su vida.

Recomienda curarse con lo que da la naturaleza y pedir ayuda a Dios. «Ahora estoy guapa, este virus que viene de lejos me agarró mal, y me tiró a la cama. Mi nieta se desvive por cuidarme y ya estoy mejorada. Yo no salgo a ningún lado, y me enfermé. Este virus es jodido, mire adónde vino a parar para alterar nuestra vida».

Eulogia entra en confianza y cuenta por teléfono a El Tribuno algunos secretos que la ayudaron a sanar : «Tomar arrope de chañar, vapor de eucaliptus y a la mañana una cucharada de miel con limón y aceite. Con eso me curé, por supuesto rezar a Diosito y el amor de mi familia, fueron suficientes».

A pesar de esta entereza, la abuela no la pasó bien desde que contrajo el coronavirus. «Comenzó con flema y tos. Consultamos a un médico y nos recomendó que nos aislemos toda la familia que vive con la abuela. El 26 de agosto el hisopado le dio positivo a ella. Tuvimos mucho miedo. Empezó con fiebre y se nos descompensaba. La pasamos mal. Pero ella nos decía que no nos preocupemos, que ella debe llegar a los 100 años como sus parientes», cuenta entre lágrimas su nieta Carolina Funes, quien es oriunda de Rosario de Lerma y es masoterapeuta.

En casa de la abuela Eulogia viven también el tío Martín, Aimara Funes, la bisnieta, y por una cuestión de contacto el novio Emilio, que debió hacer la cuarentena en el domicilio.

«A la abuela le dieron el alta hace tres días después de estar casi un mes aislada. Es cierto lo que dice, además de los medicamentos, religiosamente como ella nos enseñó a curar los resfríos en el campo, le dimos arrope de chañar para la tos, para destapar los bronquios vahos de eucaliptus, miel con limón y aceite para la garganta. Y bueno también mis masajes que le hacía en la espalda, como se les hace a los asmáticos», relató la nieta.

Claro que toda la cura estuvo motivada por el amor a Eulogia. No durmieron por atenderla. El numeroso parentesco estuvo al tanto de todo lo que pasaba con la abuela. Tiene 7 hijos, de los cuales 6 están vivos, la mayoría está en Buenos Aires; 42 bisnietos; 17 tataranietos y 22 nietos.

Quiere donar plasma

El pueblo de Guachipas es conocido a nivel nacional por tener tantos pobladores longevos que superan los 100 años. Eulogia dice que su objetivo es superar el siglo de vida y que haber vencido el coronavirus es el reflejo de su bienestar.

«Vivir de lo que la tierra nos brinda es lo que nos hace durar tanto tiempo. Mi abuela Crescencia llegó a los 115 años y un tío duró hasta los 108 años. Todos sanos de cuerpo y alma. Lamentablemente ahora nos debemos cuidar del virus que trae la gente. Si llegó por estas tierras es porque algo estamos haciendo mal. Espero que Diosito por medio de San Cayetano me dé fuerzas para seguir disfrutando de mi familia».

Eulogia le dijo a su nieta que averigen «eso del plasma», porque si a ella se lo permiten, ayudará donado a los enfermos de coronavirus.

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