A Felisa solo le cambiaron el turno de trabajo diario

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Es la enfermera discriminada en Rosario de Lerma. Envió nota al ministro Esteban. Recibió apoyo de la gente.

Felisa Demetria Morales, la técnica de laboratorio discriminada por ser gordita y salteña por una bioquímica jefa de área en el hospital Corbalán, de Rosario de Lerma, solo obtuvo como respuesta de las autoridades de este centro de salud pública ser reubicada en otro turno para no tener contacto con quien la acosa laboralmente. Ante esta situación la trabajadora solicitó al doctor Juan Esteban, Ministro de Salud, pronta intervención en su delicada situación.

Luego de la nota publicada por El Tribuno el lunes 14 del corriente, la policía le tomó la denuncia a la trabajadora de la salud y la gerencia hospitalaria local solo atinó a cambiar el turno de Felisa para evitar nuevos ataques contra su persona por parte de su jefa.

Morales indicó a este medio que aceptó esta condición laboral porque no hay personal y las necesidades sanitarias con la pandemia están por arriba de cualquier inconveniente laboral.

“Soy profesional y me debo a mi trabajo. A pesar de presentar carpeta médica, porque realmente me siento muy mal anímicamente, consideré que no puedo dejar mi puesto de trabajo, el laboratorio es fundamental en estos momentos. Voy a estar por la tarde, no quiero tener más contacto con quien me discrimina”, expresó la mujer, que es muy conocida en el pueblo y muy apreciada por la gente.

Este miércoles Felisa hizo notar su resquebrajado ánimo producto de un sistemático acoso y violencia laboral al ministro de Salud de la Provincia. En la nota enviada para la intervención del Dr. Esteban, señala: “Hago saber de mi padecimiento a los fines de su intervención, que me permita retornar a mi trabajo en condiciones de buen ambiente laboral, ya que las actuales circunstancias están afectando mi salud física y psicológica”.

En la misiva enviada al ministro, la técnica de laboratorio explica: “Siempre estuve dispuesta a trabajar responsablemente y profesionalmente en este marco de pandemia, hasta hacerlo en dos turnos, porque así lo ameritan las circunstancias de emergencia sanitaria de la población”.

En estos días Felisa Morales ha recibido muestras de aprecio de la población de Rosario de Lerma. Algunos de estos apoyos se hicieron notar en las redes sociales en donde hablan del problema de discriminación a que fue sometida en todos estos años la mujer.

Al ser consultada sobre el por qué del envío de esta nota al ministro, la trabajadora remarcó que “también lo hice con la Gerencia del hospital como corresponde, y al ministro considerando que he sido sometida a este desprecio por un jefe inmediato mío. No quiero que quede en un simple expediente cajoneado por ahí”.

Felisa había contado a El Tribuno cómo sufrió durante dos años apelativos en su contra por parte de la jefe de laboratorio, una bioquímica que estilaba a diario tratarla de “negrita y salteña” o en otros casos llegar a decirle frases denigrantes como “¿qué sos tarada que no entendés?”.

La víctima mencionó que hace dos años padece de violencia y discriminación laboral. Nunca habló de lo que padecía porque asumió como algo normal la situación. Pero todo estalló cuando comenzó a tener problemas de salud. Felisa está a punto de jubilarse. Trabaja desde hace 35 años en el hospital Corbalán de Rosario de Lerma.

Los reproches subieron de tono en estos meses. “El acoso fue tremendo. Me decía que yo no conocía mi trabajo y que los rosarinos éramos todos iguales, negritos y lentos”, concluyó la mujer todavía angustiada.

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