La industria maderera y del mueble cuestiona medidas del Gobierno y reclama modificaciones para las Pymes

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La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) advirtió que existen “inquietudes” entre las cámaras que la integran y de las empresas a ellas asociadas, en relación a las recientes medidas de emergencia adoptadas por el Gobierno y propone en este documento otras medidas.

Respecto a las líneas crediticias, varias empresas que han recurrido a instituciones bancarias han recibido como respuesta que por tener una deuda vigente con AFIP no son sujetos de crédito por lo que el banco no puede actualizar o recibir información respecto a su legajo.

“Consideramos de suma importancia que se reglamente a la brevedad el Decreto 312/2020 PEN del 24/03/20202 para que las empresas puedan acceder a créditos bancarios, aun teniendo deudas con AFIP”, afirmaron desde FAIMA.

“Asimismo, consideramos imprescindible que se contemple la dramática situación que están viviendo las empresas de nuestro sector, que al no estar autorizadas a operar y producir ven interrumpido su ciclo normal de ventas y cobranzas, pero siguen obligadas a pagar sueldos, impuestos y cargas sociales”, remarcó Pedro Reyna, Presidente de FAIMA

El sector depende principalmente del consumo interno y ya venía seriamente afectado en el último tiempo. La producción del bloque de madera y muebles se contrajo 10,7% en los primeros 10 meses de 2019, según los datos del Observatorio de la Madera y el Mueble liderado por FAIMA.

El 35% de las empresas del sector redujeron su dotación en 2019, siendo el segundo año consecutivo con una magnitud semejante; el 70% de las empresas tuvieron caídas en su producción en 2019 y el 68% mostraron caída en sus ventas.

“Con estos antecedentes, ante la repentina e imprevista suspensión actual de la demanda de nuestros productos las empresas colapsarán ante la imposibilidad de cumplir con sus obligaciones en un contexto de ventas nulas si no se toman medidas adicionales en forma urgente que puedan generar algo de alivio. Necesitamos que nuestro sector también sea considerado sensible”, resaltó Pedro Reyna.

FAIMA reclama que existan herramientas desde el BCRA y el Gobierno que permitan un reperfilamiento de deudas de las pymes con tasas de interés no superiores al 12%, evitando una cadena de juicios tanto laborales como comerciales como consecuencia de la falta de ingresos e incumplimiento de compromisos asumidos.

“El Banco Central debería instaurar un descubierto automático y obligatorio de los bancos para que los mismos permitan a sus clientes cubrir los cheques emitidos a una tasa preferencial y que no afecte los fondos que las firmas contemplaban para otros objetivos, como el pago de haberes”, sostiene FAIMA.

En esta misma línea, el sector presentó una serie de medidas cuya implementación “traería alivio a las pymes del sector en este difícil contexto”:

– La posibilidad de incluir dentro de las personas autorizadas a transitar a los titulares de las empresas para que puedan trasladarse a sus oficinas a buscar los valores para poder cumplir con el pago de sueldos e impuestos.

– Extender al 31 de mayo – en principio, dado que no sabemos a ciencia cierta hasta cuándo durará esta cuarentena- la fecha límite de las deudas a incluir en la moratoria, el plazo para adherirse a la moratoria y establecer como fecha de pago de la primera cuota el mes de septiembre. De esta manera, todos los impuestos que vencieron en estos meses más los que venzan en abril se van a poder regularizar en la moratoria que tan buena recepción ha tenido en muchas empresas a las que le dio el oxígeno que tanto necesitan. De esta forma, las pymes no entrarán en mora y podrán estar al día.

– Agilizar los trámites para acceder de manera exprés al programa de Reprogramación Productiva (REPRO) y como alternativa utilizar el formulario 931 a los efectos de la acreditación de los beneficios que pudieran otorgarse.

– Prorrogar el vencimiento de los impuestos anuales a octubre para las personas físicas y de las empresas al mes 10, luego del cierre de su ejercicio económico.

– Suspender el pago de los anticipos de los impuestos anuales con respecto al ejercicio en curso.

– Planes de pago vigentes: prorrogar el vencimiento de las cuotas de marzo, abril, mayo y junio. Retomándose los pagos a partir del mes de julio. Esto implica que el plan se extendería por cuatro meses. De esta manera se solucionaría el tema de la caducidad de los planes por falta de pago.

– Permitir la aplicación del impuesto a los créditos y débitos para el pago de impuestos nacionales, incluyendo los aduaneros y de la seguridad social.

-·Prorrogar automáticamente el vencimiento del Certificado PYME

– Suspender embargos y medidas cautelares por el tiempo que dure la emergencia sanitaria.

– Suspender el pago del incremento solidario por el término de 6 meses.

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