El padre Juan José Manzano, uno de los que confirmó las denuncias contra Zanchetta por abuso sexual

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Uno de los tres sacerdotes que denunció al polémico exobispo dio detalles de las acusaciones. Aseguran que este caso pone en duda la credibilidad del Papa en su lucha contra los abusos.

El padre Manzano es oriundo de Orán y acusó a su superior. JAVIER CORBALÁN

Uno de los tres sacerdotes que denunciaron por diferentes tipos de abuso al exobispo de Orán, Gustavo Zanchetta, confirmó que hubo acusaciones de abuso sexual, luego de las cuales al referente eclesiástico del norte de la provincia le “inventaron” un cargo en Roma. El cura dejó expuesta la cercanía del Papa con el exobispo, quien era como su “hijo espiritual” y consideró que Francisco fue “una víctima más”. Si bien opinó que la Iglesia actuó como debía, expuso detalles que se contradicen con la versión del Vaticano.

El Tribuno obtuvo el testimonio del religioso Juan José Manzano en un trabajo conjunto con la agencia internacional de noticias Associated Press.

Manzano aseguró que desde el 2015 se presentaron ante la Nunciatura diferentes elementos que daban cuenta de desmanejos económicos, abuso de poder y abusos sexuales. Indicó que, entre los documentos, había fotografías y cartas de seminaristas que habrían sido abusados, pruebas que desembocaron en la salida de Zanchetta del obispado.

Alessandro Gisotti, vocero del Vaticano, había asegurado que la renuncia de Zanchetta se había debido a “acusaciones contra él de autoritarismo”, pero que “no hubo acusaciones de abuso sexual” y que las denuncias se conocieron luego de que fuera designado en Roma.

Zanchetta abandonó el Obispado de Orán a mediados del 2017, aduciendo problemas de salud. Unos meses después se fue a Roma, designado como asesor en la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, organismo que maneja más de 5 mil propiedades del Vaticano.

Luego de que este medio destapara los motivos por los que Zanchetta abandonó Orán, el Vaticano informó que el exobispo había sido separado de su cargo y que estaba bajo investigación. En una conferencia de prensa, también adujeron que las denuncias de abuso sexual se habían conocido durante “el otoño” europeo”, es decir, desde septiembre del año pasado.

Zanchetta fue denunciado por tres sacerdotes que durante su gestión ocuparon cargos importantes. Dos de ellos eran vicarios generales y el tercero, vicario episcopal y rector del seminario. Hoy, ninguno de los tres ostenta un alto cargo. Fueron asignados a parroquias barriales e, incluso, a otros pueblos.

Juan José Manzano fue vicario general de la diócesis de Orán mientras Zanchetta fue obispo. Oriundo de Orán, conoce en profundidad la comunidad. Entre otros cambios que se introdujeron con la llegada del nuevo obispo, Luis Scozzina, se lo asignó como párroco de la iglesia del barrio Patrón Costas. Sentado en una de las bancas de su nueva parroquia, contó cómo fue la denuncia a su entonces superior.

En su relato evidenció que los organismos administrativos de la Iglesia, desde 2015 supieron de las acusaciones que el mismo clero realizó contra Zanchetta. Elevaron informes ante la nunciatura en dos oportunidades: en 2015 y 2017. “En 2015 empezamos a elevar informes, remitimos un soporte digital con fotos selfies del anterior obispo en actitudes obscenas o fuera de lugar. Eso nos preocupó y nos despertó el alerta, también otras inconductas de abuso de poder, como el control de Gendarmería en el que se enojó muchísimo. Nos pareció inapropiado y peligroso”, contó Manzano.

Si bien Manzano aseguró que no tiene conocimiento de lo que le llegó al Papa en aquel momento, aseguró que quien recibió esas primeras denuncias, Vincenzo Turturro, secretario de la nunciatura, actuó “fabulosamente” porque el Papa “mandó a llamar” a Zanchetta.

Tres vicarios denunciaron a Zanchetta en el 2015 y 2017 ante la Nunciatura. Ahora, los sacerdotes fueron designados “párrocos” en iglesias barriales.

“Él se justifica diciendo que le habían hackeado el celular, que había gente que sabiendo de su cercanía quería dañar la imagen del Papa y volvió muy mejorado”, relató Manzano. “Le habrá dicho a Francisco: mire padre yo le prometo que esto se arregla, qué se yo”, agregó el religioso.

Luego de un tiempo, los vicarios vieron nuevas actitudes llamativas de Zanchetta “como pedir que algún seminarista lo acompañe cuando visitaba las parroquias con prohibición de avisarle al rector; tratar de estar muy presente en el seminario, cayendo a cada rato y en cualquier hora; promoviendo un estilo mundano de jóvenes”. “El rector del seminario comenzó a investigar y advirtió acosos y conductas inadecuadas”, indicó Manzano que si bien evitó hablar de abusos porque no le constan, aseveró que el rector le “contó de abusos sexuales y que habían sucedido cosas que le parecían graves”.

Tres seminaristas habrían sido los abusados sexualmente por Zanchetta. Se habla de “tocamientos”.

Según el exvicario, en mayo – junio de 2017 la nunciatura les pidió informes, que cada uno de los sacerdotes elaboró. Ese segundo informe fue más “sustancioso, más importante, con pruebas, con testimonios más contundentes con cuestiones de algunos chicos que por ahí cuentan algo”, según aseguró Manzano.

Ante esta segunda acusación, el religioso indicó que Zanchetta regresó a Roma para hablar con el Papa. “Él le dice: sí padre estoy enfermo y necesito tratamiento, yo presento la renuncia. El Papa dice: te vamos a dar tratamiento y me parece que no podés gobernar nada. Vino y renunció”, describió. Luego, según señaló, Zanchetta fue a España para un tratamiento que “no se podía hacer acá”.

En la misma línea con otras fuentes que consideraron que los sacerdotes que acusaron a Zanchetta lograron que la situación no “pase a mayores”, Manzano manifestó: “Hemos tratado de evitar el mayor daño. Yo insisto, tenés el jefe que está enfermísimo y tenés que cuidar a los chicos. Al que le tocó esa tarea hizo un laburo fabuloso de estar cerca, de evitar cualquier cosa y de permanentemente pedir auxilio a los superiores y se actuó, gracias a Dios. Cuesta, no suponés que un obispo te va a venir así”.

Manzano defendió el traslado de Zanchetta al Vaticano. Señaló que es el lugar desde donde el Papa “lo puede controlar” y que “lo tiene al lado de su casa de Santa Marta”.

Además, el cura confirmó que el cargo de asesor en la inmobiliaria del Vaticano fue creado para Zanchetta. “Le inventó un cargo de asesor que nunca existió. Lo retira plenamente del contacto con la gente y lo pone a laburar en una oficina de mala muerte mientras sigue el tratamiento psicológico”, dijo.

El testimonio pone en crisis la credibilidad del Papa en su lucha contra los abusos. Pero Manzano aseguró que Francisco fue una “víctima más”. “Creo que hasta el Santo Padre es víctima de este tipo. Es un sociópata, manipulador. Al que fue su padre espiritual… él se confesaba con su Santidad cuando era cardenal. Eran muy amigos”, detalló.
El sacerdote además aseguró que el Papa fue “verseado” por Zanchetta cuando estaba en Quilmes, para conseguir ser obispo. “Estas denuncias que dicen que hay en Quilmes, te aseguro que no le llegan nada al Santo Padre. Cuando necesitábamos obispo, Zanchetta aprovechó que había estado en Orán. Entonces el Santo Padre dijo: ¿a quién puedo poner que lo conozca, que lo quiera? Y vaya a saber qué le dijo”.
Fuente: El Tribuno

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